Reducir los residuos orgánicos…¡y sin movernos de casa!

Existe una manera muy fácil y práctica de convertir la basura orgánica en un fertilizante natural: el compost. En esta nota, te explicamos cómo realizarlo.

Cada persona genera un promedio de medio kilo de residuos orgánicos por día. Si no son separados, se destinan a basurales, favoreciendo la contaminación de nuestro planeta. ¿Y si pudiéramos reducir esa cantidad desde nuestra propia casa? A través del compost, es posible.

El compost es un abono orgánico que sirve para mejorar la tierra que alimenta a las plantas.  Es un fertilizante que se obtiene a raíz de la descomposición de residuos orgánicos comunes. Entonces, ¿cuáles son los pasos a seguir para poder realizarlo?

Primero debes conseguir una compostera. Se venden en distintos comercios. El tamaño será según el espacio donde lo hagas (por ejemplo, si eliges hacerlo en una terraza o en tu jardín).

  1. Luego, procura tener los materiales necesarios para el procedimiento: pala, herramientas para revolver la tierra y tijeras de poda para cortar ramas.
  2. Separar los residuos orgánicos mezclar intercalando con un puñado de tierra espolvoreada, ramas y una capa fina de pasto.
  3. Repetir el procedimiento una vez por día, o cada dos días, según la cantidad de residuos que generes. El proceso toma unos 3 o 4 meses hasta obtener el abono.

Las cáscaras de frutas y verduras, te, café, las sobras de la comida, entre otros, son los elementos perfectos para comenzar a hacer compost. Lo que no debe usarse son carne, huesos y pescado, ya que emiten feos olores, al igual que vegetales podridos.

Aprender a hacer compost, además de reciclar residuos orgánicos, mejorará la vida de tu jardín o tus plantes, ya que permite obtener tierra fértil lista para abonarlas. Y no debes olvidar uno de los aportes más importantes: impide la contaminación del medio ambiente.

Hoy mismo puedes empezar a hacer compost. Toma nota de los materiales y el procedimiento. ¿Qué estás esperando?

2014-11-14T21:25:38+00:00