Cuando ocurre una catástrofe natural, el programa Acción Generación llega a las zonas afectadas con equipos de acción, relevamiento y medidas de asistencia, para llevar ayuda a las comunidades afectadas. Así, se obtienen resultados a corto plazo, colaborando en los momentos de mayor urgencia.

Además de la asistencia inmediata, se organizan en paralelo acciones de voluntariado en el lugar de la catástrofe natural para colaborar en la restauración de viviendas y zonas afectadas. De esta manera, se consiguen mejoras a largo plazo para los habitantes de la zona afectada. El mayor ejemplo son las acciones de voluntariado que se realizaron en Canoa, Ecuador, una de las zonas más afectadas por el terremoto que azotó al país en 2016, y en las localidades de Chile que fueron damnificadas por los incendios forestales que destruyeron miles de hectáreas en la zona centro sur del país.